El procedimiento cumbre de la especialidad maxilofacial. La cirugía ortognática es una intervención quirúrgica transformadora que corrige las discrepancias severas en el crecimiento de los maxilares. Liderada por nuestro Cirujano Maxilofacial, esta intervención no solo alinea tu mordida para que funcione a la perfección, sino que redefine por completo la simetría y estética de tu rostro, devolviéndote la confianza absoluta en ti mismo.
Agendar ValoraciónCuando la mandíbula o el maxilar superior crecen de manera desproporcionada, los brackets por sí solos no pueden solucionar el problema. Condiciones como el prognatismo (mandíbula muy salida), retrognatismo (mandíbula retraída o «sin mentón»), mordidas abiertas severas o asimetrías faciales requieren una corrección desde su base estructural. En Dental Medical Corp, somos referentes en Cirugía Ortognática en Guayaquil, ejecutando estas complejas intervenciones con precisión milimétrica.
Este procedimiento es una obra maestra de la ingeniería médica. Nuestro Cirujano Maxilofacial moviliza cuidadosamente las bases óseas del rostro para colocarlas en su posición tridimensional anatómica ideal. El resultado clínico es inmediato: el paciente recupera la capacidad fisiológica de masticar correctamente, sella sus labios sin esfuerzo y elimina problemas graves como la apnea del sueño y el desgaste de la articulación temporomandibular (ATM).
Sin embargo, el impacto más visible de la cirugía ortognática es el estético. Al corregir el esqueleto facial, los tejidos blandos se adaptan a la nueva estructura ósea, logrando un equilibrio de los tercios faciales, perfiles armónicos y una belleza natural que cambia la vida y la autoestima de nuestros pacientes para siempre.
En la cirugía ortognática no existe la improvisación. A través de nuestro centro de Tomografía Cone Beam 3D, digitalizamos tu cráneo y tejidos blandos. Con software de vanguardia mundial, nuestro cirujano realiza una "Cirugía Modelo" en la computadora, calculando cada movimiento óseo al milímetro. Lo más emocionante para ti: este software nos permite generar una simulación fotográfica 3D (Morphing) predictiva, para que puedas visualizar cómo lucirá la nueva simetría de tu rostro antes siquiera de entrar al quirófano.
Modificar la estructura ósea del rostro es la máxima expresión de la destreza maxilofacial. Conoce las garantías de bioseguridad, tecnología y experiencia clínica que aseguran que tu transformación sea un rotundo éxito.
Esta intervención es liderada exclusivamente por nuestro especialista con entrenamiento avanzado hospitalario en osteotomías maxilares. Su pericia anatómica asegura movimientos óseos precisos, protegiendo integralmente la red vascular y nerviosa de tu rostro.
La planificación virtual se traduce en realidad física. Imprimimos guías y férulas quirúrgicas (Splints) en 3D que el cirujano utiliza en el quirófano. Estas piezas encajan como un rompecabezas, garantizando que el hueso se fije exactamente en la posición planificada.
Empleamos miniplacas y tornillos de titanio premium de grado médico para estabilizar los maxilares en su nueva posición. Esta fijación rígida permite una recuperación más rápida, eliminando la necesidad de dejar tu boca "amarrada" o bloqueada tras la cirugía.
Una cirugía ortognática requiere un entorno hospitalario impecable. Operamos en instalaciones con certificación de bioseguridad internacional ISO 9001:2015, acompañados de médicos anestesiólogos que garantizan un monitoreo estricto de tus signos vitales en todo momento.
Sabemos que es una gran decisión. Aclara tus inquietudes sobre el procedimiento, la preparación y el proceso de transformación que cambiará tu vida.
El requisito biológico principal es que el paciente haya terminado su pico de crecimiento óseo. En mujeres, esto suele ocurrir alrededor de los 16-17 años, y en hombres entre los 18-21 años. No existe un límite de edad máximo; muchos adultos en sus 30s, 40s y 50s se someten a esta cirugía para curar la apnea del sueño o dolores articulares crónicos.
La fase de "ortodoncia prequirúrgica" suele durar entre 12 y 18 meses, dependiendo de tu caso. El objetivo del ortodoncista es alinear tus dientes y quitar las compensaciones naturales, preparándolos para que, el día que el cirujano mueva los huesos, la mordida encaje a la perfección.
Cuando el problema es estrictamente esquelético (los huesos miden diferente), la ortodoncia o las carillas solo pueden "camuflar" levemente el defecto, pero no corregirán el perfil facial ni la raíz del problema funcional. El "camuflaje" suele forzar los dientes fuera de su base ósea, lo que puede causar retracción de encías y problemas articulares a futuro. La ortognática es la única solución real y permanente.
No. Todas las incisiones quirúrgicas (cortes) para movilizar el maxilar superior, la mandíbula o el mentón se realizan por vía intraoral, es decir, por dentro de la boca a través de las encías. No tendrás absolutamente ninguna cicatriz visible en tu rostro.
Sorprendentemente, no. Es una de las dudas más frecuentes, pero la realidad es que el postoperatorio se caracteriza por una inflamación significativa y sensación de tensión o adormecimiento, más no por dolor agudo. Durante el procedimiento se cortan pequeñas terminaciones nerviosas que dejan la zona adormecida, y sumado a nuestra potente medicación analgésica intravenosa, el dolor es totalmente manejable.
Al estar los huesos maxilares en proceso de soldarse (osteointegración), no podrás masticar nada duro. Deberás seguir una dieta estrictamente líquida durante las primeras semanas (sopas, batidos proteicos, jugos, leche) y, progresivamente, previa autorización de nuestro cirujano, pasarás a una dieta blanda (purés, pastas muy cocidas) alrededor del primer mes.
Se le llama "Ortognática Bimaxilar" cuando el cirujano necesita mover tanto el maxilar superior como la mandíbula inferior en la misma intervención para lograr la armonía perfecta. Frecuentemente, esta cirugía se acompaña de una "Mentoplastia" (cirugía del mentón), que consiste en avanzar, retroceder o centrar la punta del mentón óseo para darle el toque final de excelencia estética a tu perfil.
Los cambios en tu perfil y mordida los notarás desde el día uno. Sin embargo, la inflamación facial postquirúrgica es considerable. Aproximadamente a las 3 o 4 semanas el 70% de la inflamación habrá cedido y podrás retomar tus actividades sociales o laborales. El resultado final, con los tejidos blandos completamente desinflamados y adaptados a tu nuevo esqueleto facial, se aprecia entre los 6 y 12 meses posteriores a la intervención.
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